Publicat el dia 22 de maig al Crònica 709
Melancolía
Pero volvamos a la actualidad y pisemos tierra firme aunque sea sin zapatos de alta plataforma. Por ejemplo la de las anchas aceras de la avenida Daniel Gil que están modernizando para la satisfacción de todos los ontinyentinos y los visitantes, aunque haya quien no ha estado de acuerdo en que se iniciaran estas obras, utilizando en algunos casos ondas lamentaciones y incluso gritos obscenos y todo. Tengan por seguro que tal y como està quedando la parte que ya está casi terminada, Daniel Gil quedará hecha un figurín y será una bella entrada para pasear hacia la plaza de la Concepción y la Glorieta. Por cierto que el otro día vimos como hacían un gran agujero al final de la plaza o bandeja de aquella plaza de la Concepción y la gente se preguntaba si es que iban a hacer el Metro en la ciudad o un aparcamiento debajo de la plaza, lo que estaría muy, pero que muy bien para acoger muchos de los coches que ya no sabemos donde meter, sobre todo en días de grandes aglomeraciones festeras. Ni una cosa ni otra, amigas mías, què més vulguérem!, según nos dijeron, eran trabajos para alargar la plaza en detrimento de la calzada. Lo siento, no estoy de acuerdo. Me parece muy bien que se recuperen espacios para la gente que pasea, pero no en ciertos sitios como éste donde los vehículos necesitan el poco espacio de que dispone la plaza.
Queridos amigos y amigas, me parece que otra vez nos quedaremos solos con nuestros deseos insatisfechos. Muchos abrazos y besos.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada